La maniobra fue advertida por otro efectivo, Adrián Atencio, quien se encontraba en la zona. Ambos iniciaron una persecución en motocicleta por varias calles del barrio hasta ubicar al sospechoso.
Al ser localizado, Muñoz Guiñez volvió a intentar fugarse e ingresó a otra vivienda. Allí se produjo el momento más crítico: el hombre volvió a empuñar el cuchillo y atacó al oficial Atencio, lanzando puntazos dirigidos al abdomen. Durante el forcejeo, logró dañar la chaqueta del uniformado y provocarle una herida leve.
Finalmente, con la intervención de más efectivos, el agresor fue reducido y detenido. El procedimiento debió trasladarse rápidamente debido a la presencia de vecinos que comenzaron a concentrarse y generaban un clima de tensión.
La causa avanzó bajo el Procedimiento Especial de Flagrancia y, en una audiencia realizada el 23 de abril, la Justicia resolvió condenar a Muñoz Guiñez a cuatro años de prisión efectiva. Fue hallado culpable de robo agravado por el uso de arma en grado de tentativa, resistencia a la autoridad y lesiones leves en concurso real. Además, fue declarado reincidente.