La estafa fue avanzando a medida que crecía la confianza. En un momento, el hombre aseguró haber atravesado cuadros depresivos, y comenzó a contactar a la víctima desde diferentes números telefónicos, todos asociados a chips nuevos, pero que eran utilizados desde sus propios dispositivos.
Las transferencias se realizaron principalmente por Mercado Pago, y aunque la joven entregó casi 7 millones de pesos.
A pesar de las promesas, el acusado nunca accedió a un encuentro presencial, siempre presentando excusas para evitar verse cara a cara. Fue una prima de la víctima quien encendió las alarmas, advirtiéndole que estaba siendo manipulada y empujándola a realizar la denuncia, especialmente cuando comenzaron a acumularse deudas por préstamos tomados para ayudar al supuesto enamorado.
Pedernera no tiene antecedentes penales, y actualmente enfrenta la etapa de formalización del proceso judicial. La fiscalía ya comenzó a revisar sus celulares en busca de más pruebas y para determinar si hay otras posibles víctimas.
“Se manejaba con engaño, era muy manipulador y tiene rasgos propios de un estafador”, remarcó Pereyra. Antes de la audiencia, el imputado intentó comunicarse con la víctima, pero no logró contactarla. Ahora, la investigación sigue su curso y el proceso podría culminar con una condena o algún tipo de compensación económica si así lo decide el acusado.
La causa constituye la primera estafa amorosa formalizada en la provincia, aunque no es un modus operandi nuevo. Según los investigadores, es común que estos estafadores utilicen la imagen de personas famosas o perfiles atractivos para captar a sus víctimas y generar vínculos emocionales que luego se convierten en herramientas de manipulación y extorsión.