El lugar no solo albergaba cadáveres, sino que también fue el escenario de la angustia de animales que aún luchaban por sobrevivir. Se rescataron cuatro caballos y cinco cachorros de galgo de entre tres y cuatro meses, algunos desnutridos y gravemente enfermos. Lamentablemente, la situación de una yegua fue tan crítica que tuvo que ser eutanasiada por un veterinario. “La yegua estaba super desnutrida, muy mal, sin solución posible”, detalló Castro.
Además de los caballos y cachorros rescatados, también fueron encontrados otros animales de granja, como cerdos, gallinas y gatos. Los animales fueron trasladados para recibir atención veterinaria urgente, mientras que la finca quedó bajo custodia para su investigación. La Secretaría de Medio Ambiente y el Dr. Gustavo Aragón colaboraron en el proceso, y se realizaron actas de infracción por la mala condición de los animales.
Según las primeras hipótesis, los animales podrían haber sido usados para faenamiento, aunque la investigación continúa para confirmar esta versión. Lo cierto es que el responsable del lugar fue detenido y será imputado por maltrato animal. La causa judicial sigue su curso y los proteccionistas se presentarán como querellantes para aportar pruebas y continuar el seguimiento del caso.