Además de la cocaína que tenía escondida, en los allanamientos también secuestraron 17 dosis de marihuana, dinero en efectivo y varios elementos que estarían relacionados con la venta de droga que llevaba adelante el acusado.
Los investigadores creen que la casa del sospechoso funcionaba hasta su detención como punto de venta, depósito y lugar donde se fraccionaban las cantidades de drogas.
El sospechoso no solo tenía su casa como punto de venta y depósito, sino que desde la investigación también creen que se encargaba de realizar una especie de delivery de droga. Los investigadores sostienen que el odontólogo repartía la droga en su auto particular y la llevaba hasta la casa de sus clientes o a un punto de encuentro acordado entre ambos.
A partir de esta hipótesis, los peritos de la Policía Científica de Córdoba se concentraron en tomar muestras del interior del Peugeot 308 con el que el dentista habría repartido la droga durante varios meses.
Fue así como lograron encontrar partículas que serían compatibles con las sustancias que comercializaba, aunque están esperando los resultados de las pericias para confirmarlo.