En la última audiencia, Ceferino Nievas aprovechó que le cedieron la palabra para pedir perdón a la familia de Jesse, mientras que Brisa Balmaceda se abstuvo. Luego de eso, pasaron a un cuarto intermedio y, tras deliberar, el Tribunal regresó para hacer la lectura del veredicto.
Fue la Sala II, integrada por Maximiliano Blejman, Silvina Rosso de Balanza y Víctor Muñoz Carpino, la que leyó su veredicto este miércoles contra la pareja que asesinó al norteamericano. El Tribunal condenó a Ceferino “El Tucumano” Nievas y Brisa Balmaceda Pasten a prisión perpetua por homicidio criminis causa, en concurso real con robo con arma impropia en grado de tentativa.
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Es que, pese a que las defensas de los acusados pidieron la absolución de ambos por el beneficio de la duda, la fiscal de Cámara Marcela Torres solicitó la perpetua para Nievas y Balmaceda. Finalmente, el Tribunal entendió que quedó demostrado que mataron a la víctima para robarle y dio lugar al pedido de la Fiscalía.
La abogada defensora de Balmaceda, María Filomena Noriega, apelará el fallo luego que se conozcan los fundamentos, que tienen fecha para el 7 de abril próximo. En tanto que la menor de edad de 15 años no quedó involucrada en la causa.
El hecho sucedió en la madrugada del 26 de marzo. La pareja y la menor participaron de una noche de excesos en la vivienda de Cieslicki, en una finca sobre el kilómetro 3398 de RN40, aprovechando la ausencia de su pareja ese día. En medio del alcohol y diversos tipos de drogas, se desató una discusión de vieja data, aparentemente por un celular que el norteamericano le exigía a su amigo que se lo devolviera.
La discusión subió rápidamente de tono y terminó con una pelea entre ambos, según revelaron las testigos. Pero otra razón había desatado la furia: la menor habría sido violentada por el yanqui y en ese intento de abuso, el "Tucumano" desató la feroz trifulca. Según la investigación, la menor y el hombre golpearon al yanqui con la pata de una mesa hasta matarlo.
Cuando personal policial llegó a la escena del crimen, encontraron sólo a la menor durmiendo en una de las camas. Los otros dos implicados habían huido y permanecieron escondidos entre arbustos, a 400 metros uno del otro, hasta que fueron hallados y detenidos.