Uno de los puntos que complica la situación del imputado son registros fílmicos incorporados a la causa. Según la investigación, Alcayaga fue captado saliendo del barrio Parque Independencia —donde vive la víctima— y dirigiéndose hacia el barrio Los Pinos. En esas imágenes también se lo observa cambiarse de remera, colocándose una del Boca Juniors, presuntamente para evitar ser identificado.
En su declaración, el acusado aseguró que no conocía a Pérez, aunque esa versión pierde fuerza frente a las pruebas que analiza el Ministerio Público Fiscal.
Más allá de la reconstrucción del ataque, la investigación comenzó a profundizar sobre un posible trasfondo económico. La principal hipótesis apunta a una deuda entre la víctima y el padre del imputado, lo que podría haber motivado la agresión.
Este elemento abre nuevas líneas de investigación, ya que no se descarta la participación de terceros o incluso la existencia de un autor intelectual detrás del hecho.
Por su parte, la defensa se opuso a la prisión preventiva y planteó que el acusado tiene arraigo y domicilio fijo, además de cuestionar la solidez de las pruebas. Sin embargo, el juez consideró que existen riesgos procesales y avaló su detención en esta etapa.
Mientras tanto, la causa seguirá avanzando con pericias y análisis de pruebas, en paralelo a la evolución de la víctima, que permanece internada en el Hospital Rawson y aún no pudo declarar debido a la gravedad de las lesiones.