Frente a este escenario, la ayudante fiscal Cecilia Cangiasoli y el fiscal coordinador Roberto Ginsberg, en subrogación de la fiscal Adriana Ginestar, solicitaron que la audiencia se retome una vez cumplida una evaluación médica que permita establecer si el acusado comprende la criminalidad de sus actos y si puede afrontar el proceso penal.
La jueza hizo lugar al pedido y ordenó la realización de un Examen Médico Obligatorio (EMO), una pericia psiquiátrica reservada para delitos graves. El estudio estará a cargo de un profesional del Poder Judicial, quien deberá emitir un dictamen sobre el estado cognitivo y volitivo del detenido.
El hecho investigado ocurrió el fin de semana pasado, cuando una mujer denunció ante la UFI CAVIG haber sido víctima de abuso sexual durante una reunión con amigos en Caucete. Según los primeros datos de la causa, en el encuentro se consumían bebidas alcohólicas y la víctima habría ingerido una bebida con un sabor extraño, tras lo cual comenzó a sentirse mal.
La mujer fue trasladada de urgencia al Hospital César Aguilar, donde ingresó en estado de descompensación, con pérdida de conocimiento y convulsiones, lo que motivó la intervención del personal médico y, posteriormente, de la Policía.
La causa continúa en investigación y la pericia psiquiátrica será determinante para definir los próximos pasos del proceso penal.