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Pelo y contrapelo

En la peluquería temática de Marcelo Comachi se respira fútbol. Ovación juntó al ex jugador de Colón y a su mejor amigo desde hace 23 años, Gustavo Vergara de Unión, para saber cómo viven el clásico santafesino.

Ernesto Titi Cantero

ovacion@unosantafe.com.ar

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Dos amigos de la vida, una larga amistad que lleva más de 23 años. Uno es Marcelo Comachi, ex jugador de Colón, ahora peluquero, instalado en un barrio santafesino y con una peluquería temática que da gusto visitarla. El otro, Gustavo Vergara, empleado bancario, tatengue hasta los huesos. Ovación los encontró charlando, claro está, del clásico que se viene

—¿Como surgió la idea de ser peluquero?

—MC: Fue gracias a mi maestro y que lamentablemente desapareció hace pocos días, que fue Salvador Verdirame el papá del zurdo Sergio, que a su vez es mi compadre, padrino de mi hijo Martín. Él me enseñó el oficio y a raíz de eso me hice peluquero y hace 16 años que estoy en esta profesión.

—MC: ¿Pensaste alguna vez tener una peluquería así, bien futbolera?

—Al principio la hice un poco más estética, pero después al ver el flujo de gente futbolera y de otros deportes que venían, la hice muy temática y como tenía un montón de camisetas no sabía qué hacer con ellas. Remodelé todo y metí todas las camisetas para exponerlas y la peluquería se convirtió en una atracción realmente. Cada camiseta tiene una historia.

—¿Hace cuantos años que te conocés con Gustavo?

—MC: Hace 23 años que lo conozco, es decir lo conocí de chiquito y hoy en día trabaja en un banco acá cerca, se hizo cliente mío y ahora lo tengo que sufrir todos los meses (risas).

—Hablando de sufrir, ¿se sufre con Unión?

—GV: Obvio. Estamos en una mala racha esperando que se defina todo, que paremos de sufrir para bien o para mal. Vengo aceptando hace rato que estamos descendidos. Pero bueno, con los primos, cruzarnos es la última alegría que podemos llegar a tener de acá a un par de años hasta que volvamos como siempre.

—¿Cómo es la previa de un clásico más que especial como éste?

—M.C: Las cargadas están siempre, lo charlamos siempre con Gustavo. Hablo del clima que se maneja acá en la peluquería. Es espectacular porque los gasto a todos los Tatengues y después se viene la contra. Por ejemplo el clásico que perdimos en nuestra cancha (2-0 en 2011), tuve carteles en la puerta y en el auto y lo tomo de la mejor manera. Pero también me da lástima que se pierda una plaza muy importante para Santa Fe porque la gente no valora de perder un lugar que es muy importante en Primera División.

—G.V: Aparte se la regalamos a los rosarinos. No me olvido el partido que le ganamos a Central sobre la hora con el gol de Velázquez. Cuando ascendimos me fui a la tribuna, porque antes tenía platea y voy con mis hijas Victoria , Julia y mis amigos.

—¿Cómo empiezan a vivir el clásico?

—G.V: Después de que le ganamos 2- 0 en su cancha es como que venimos a la espera de lo que pasa. Luego en el último clásico, ellos se agrandaron un poquito más y como se afianzaron, comenzaron a gastar y después no se aguantan el golpe, que creo que es lo que va a pasar ahora (risas).

—¿Esperan dar el golpe mortal?

—M.C: Se está dando todo para eso, porque justo coincide que se está estirando la agonía, pero se daría todo para dar el golpe de nocaut.

—G.V: Pero nunca como en el 89. Eso no va a volver a pasar. Ahora tenemos cinco tiros y ellos nos pueden meter el sexto, nada más. Pero matarlo de un tiro como hicimos nosotros en el 89, no creo.

—M.C: Estuve en el plantel en el 89 y fue bravo. Creo que nunca vi tanta gente en estado crítico como en ese momento, para colmo que te deje tu primo en la “B”.

—¿El clásico tiene que jugarse con publico de ambas parcialidades?

—M.C: Sí, por supuesto que se tiene que jugar con público, a estadio lleno. Es el único clásico en el mundo que se está pensando jugar sin gente. Ponete a pensar, si hacés un gol a quién se lo gritas.

—G.V: Pienso igual que Marcelo. También estoy de acuerdo que se acabe con la violencia. Los clubes tienen que ser castigados cuando hacen problemas, pero un clásico es un clásico.

—Las gastadas están igual...

—G.V: Ahora están buscando excusas, de hacer problema con River para que nos suspendan la cancha y ellos no poder ir, pintadas que nos ponen que apretamos a los jugadores y nada que ver. Estamos esperando ese momento para disfrutarlo y marcar la tendencia de siempre que “Volvió Papá”.

—¿Cual fue el clásico que más les dolió?

—M.C: El 2-0 de 2011. Mis hijos sufrieron tanto, y en la peluquería me aguanté las cargadas.

—G.V: El 4-0. Lo recontra sufrí.

—¿Que se dicen antes del partido?

—G.V: Que se cuide y quiero volver a decirle “Volvió papá”.

—M.C: Suerte amigo, y mirá, le pongo la mano en la espalda (risas).