Detrás, en relevancia, le siguieron los incrementos en la Intermediación financiera (+14,1%) y en el sector energético-minero (+9,1%).
Sin embargo, se mantuvo la heterogeneidad sectorial que viene observándose desde que asumió Javier Milei como presidente. En diciembre la industria y el comercio, dos de los sectores más importantes de la economía, se contrajeron -3,9% y -1,3%, respectivamente.
Vale aclarar que el crecimiento acumulado de 2025 responde en gran parte a la baja base de comparación que habían dejado los primeros meses de 2024, atravesados por los coletazos de la devaluación y el derrumbe de los salarios reales. El próximo 20 de marzo el INDEC publicará el cierre anual del PBI, que ratificará, o no, los números arrojados por el EMAE.
Los sectores ganadores no crean empleo
El investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA - Autónoma, Luis Campos, expuso el problema que significa para la economía el hecho de que los sectores ganadores del modelo Milei no estén generando empleo. Por ejemplo, en petróleo y minería la producción avanzó 16% entre 2023 y 2025 (tomando los promedios de cada año), pero la cantidad de puestos de trabajo formales se redujo 3,3% en el mismo período.
En el mismo sentido, la intermediación financiera trepó 18,7%, pero perdió el 2% del empleo registrado. Mientras tanto, el agro sí sumó nuevas fuentes laborales (+1,9%), aunque lejos de acompañar el extraordinario crecimiento de la producción (+40,9%).
Esta dinámica muestra serias dificultades para absorber los puestos que se están destruyendo en sectores golpeados como la industria y la construcción, donde se perdieron casi 120.000 empleos en términos netos.