Esta semana y a raíz de las investigaciones de hace 14 años, Kovaleski fue entrevistado por elWashington Post. "Ciertamente no recuerdo a nadie decir que miles o inclusive cientos de personas celebraban. Ese no fue el caso, según lo que recuerdo", aseguró.Burlándolo, Trump exageró su voz y movió la mano intentando imitar al reportero. "Ahora el pobre hombre, tiene que ver a este hombre: 'Oh, no recuerdo que dije. No recuerdo'. Y sigue: 'No recuerdo. Quizá es lo que dije'", dijo Trump.Trump conoce bien a Kovaleski, quien trabajó en el New York Daily News y cubrió las actividades del magnate.La reacción del New York Times no se hizo esperar. "Encontramos indignante que él pueda ridiculizar la apariencia física de uno de nuestros reporteros", aseguró un vocero aCNNMoney.Serge Kovaleski, el periodista del New York Times del que se burló TrumpRepublicanos contra TrumpLas declaraciones cada vez más incendiarias del aspirante republicano a la Casa Blanca están llevando a algunos conservadores a desmarcarse de su compañero de partido, a quien incluso ya no dudan en tildar de "fascista".Trump dijo recientemente que apoyaría el fichaje sistemático de los musulmanes residentes en Estados Unidos.Su postura respecto a la comunidad musulmana ha evolucionado hacia tal grado de beligerancia que algunos dirigentes y militantes de su propio partido se han preguntado si Trump está realmente comprometido con los valores democráticos.Expertos republicanos advierten que Trump podría causar un daño duradero a su partido, y que su nominación para las presidenciales de fines de 2016 debería ser evitada a toda costa, entre otras cosas porque favorecería a la probable candidata demócrata, la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton.Varios equipos de campaña de rivales del magnate inmobiliario en las primarias republicanas parecen haberse convencido de la necesidad de unirse para oponerse a la candidatura de Trump."Trump es un fascista, y este no es un término que yo utilice a menudo. Sin embargo, él se ha ganado ese calificativo", señaló en Twitter Max Boot, un asesor de política exterior del aspirante presidencial republicano Marco Rubio."El registro forzoso de ciudadanos estadounidenses en función de su pertenencia religiosa es propio del fascismo", afirmó a su vez John Noonan, un asesor de seguridad nacional del ex gobernador del estado de Florida Jeb Bush.En una columna del New York Times el martes, Noonan dijo que la semana pasada la campaña había sido "dominada por las mentiras racistas de Donald Trump".