Habiéndose convertido en la primera lolita argentina a los 12 años, Nicole parece tener las cosas bien claras: "Yo lo viví perfecto, no me arrepiento, lo volvería a hacer, ahora me decís, ¿acompañas a tus hijas a que sean modelos a los doce, trece, catorce? No, ni loca, hasta los 17 o 18 por lo menos que se olviden, que hagan su vida de niñas, de colegio. Es complicado, estas lidiando con gente grande, en ambiente de noche donde quieras o no hay droga, hay alcohol", señaló."A mí me pegó por ser una chica súper centrada, saber qué quería, que no, poner límites, me refugiaba en mi pasión que eran los caballos, los perros. Mi psicóloga me dice 'sos una gran sobreviviente'. Por eso digo que no las pondría a mis hijas en esa situación", agregó.