Se trata de los mandatarios provinciales de Catamarca, Lucía Corpacci; de Chaco, Domingo Peppo; de Entre Ríos, Gustavo Bordet; de Formosa, Gildo Insfrán; de La Rioja, Sergio Casas; de Misiones, Hugo Passalacqua; de Salta, Juan Manuel Urtubey; de San Juan, Sergio Uñac; de Santa Cruz, Alicia Kirchner; de Santiago del Estero, Claudia Ledesma Abdala; de Tierra del Fuego, Rosana Bertone; y de Tucumán: Juan Manzur.Dentro de esa docena de gobernadores hay perfiles distintos, ya que están aquellos más ligados al PJ, como Urtubey e Insfrán, como los del riñón del kirchnerismo, como Alicia Kirchner, pasando por los de origen radical que se sumaron al Frente para la Victoria, como Ledesma Abdala.En el seno del peronismo se mencionó en reiteradas oportunidades a lo largo del año electoral la intención de reflotar la denominada "liga de los gobernadores", grupo que funcionó durante la Presidencia de Néstor Kirchner y que quedó en desuso en tiempos de Cristina Kirchner.Sin embargo, desde el comienzo de su mandato Macri contará con el respaldo y la afinidad ideológica con los mandatarios de la Provincia y de la Ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, respectivamente.En esos dos distritos viven casi 20 millones de habitantes y, en el caso del territorio bonaerense, es históricamente el corazón del peronismo.Asimismo, el líder del PRO ya sabe que no tendrá, en principio, inconvenientes con los gobernadores radicales de Corrientes, Ricardo Colombi; de Mendoza, Alfredo Cornejo; y de Jujuy, Gerardo Morales.A la vez, el Presidente electo tendrá que convivir con cuatro mandatarios peronistas que estaban distanciados del armado oficialista del PJ: el cordobés Juan Schiaretti; el puntano Alberto Rodríguez Saá; el pampeano Carlos Verna; y el chubutense Mario Das Neves.En el caso de Córdoba, un distrito que se inclinó masivamenta por la candidatura de Macri tanto en las generales como en el balotaje, el vínculo entre ambos estados trae consigo el histórico reclamo de la Provincia respecto de una deuda que la Casa Rosada mantiene por la Caja de Jubilaciones y que se encuentra en el ámbito de la Corte Suprema de Justicia.A pesar de que el gobernador entre 2015 y 2019 será Schiaretti, el vínculo entre Córdoba y la Casa Rosada estará en buena parte en manos del mandatario saliente, José Manuel De la Sota, pudo saber NA.En tanto, en Río Negro seguirá cuatro años más Alberto Weretilneck al frente de la Gobernación, quien consiguió la reelección en junio pasado con su sello Juntos Somos Río Negro luego de una ruptura con el Frente para la Victoria.Otro mandatario provinciales que ganó en las urnas de la mano un sello local fue el neuquino Omar Gutiérrez, quien logró estirar la supremacía del Movimiento Popular Neuquino (MPN) que gobierna ese distrito desde 1962 con excepción en los interrupciones militares.Finalmente, el socialismo también continuará gobernando cuatro años más en Santa Fe de la mano de Miguel Lifschitz, luego de los mandatos de Hermes Binner (2007-2011) y Antonio Bonfatti (2011-2015).