Comscore

POLICIALES

Juicio contra la mujer que mató a su marido: intentan alegar violencia de género y alcohol como detonante

Guadalupe Andrada sostiene la postura de que asesinó a Pablo Ojeda por defensa propia. El crimen, ocurrido días después del reconocido caso de Claudia Moya y Alfredo Turcumán, se debatirá en su segunda jornada de juicio.

/// Por María Eugenia Vega
Guadalupe Andrada, la mujer de 26 años que mató a su marido Pablo Ojeda de una puñalada, a una semana del reconocido caso Turcumán, se somete a una jornada más de juicio oral por homicidio agravado por el vínculo. Pese a la grave acusación que le podría costar una perpetua, o varios años de su vida tras las rejas, ella sostiene que lo hizo por defensa propia. Este argumento se basa en una historia de extrema violencia, alcohol y drogas en las que habría estado sumida la víctima y la agresora. Según podría constatarse, las pericias psicológicas podrían comprobar un círculo viciado por los malos tratos, los insultos, los golpes y los celos.
En este marco, la segunda audiencia. Luego de que Guadalupe se llamara a silencio para no complicar su situación, y dejara su testimonio para el final del camino, se escucharán los testimonios de las madres de Ojeda y Andrada, y también, las voces de tres vecinos que conocían a la pareja. La intención del tribunal compuesto por Juan Carlos Caballero Vidal (h), Raúl Iglesia y Silvia Sansó de Ruiz es escarbar un poco más en la relación de ambos.
Según versa la coartada de la acusada, el problema ya había comenzado mucho tiempo atrás y la relación era tan conflictiva que había superado los límites de la tolerancia. Inmersos en la violencia absoluta, la última pelea tuvo que ver con la cantidad de alcohol que Ojeda consumía. El problema, la madrugada de ese día, tuvo que ver con que ella le reclamara que no tomara más alcohol, mucho menos a sabiendas de que tenía que trabajar al día siguiente, pese a que era feriado.
El problema de él con las drogas fue revelado por los testigos cuando todo sucedió en la madrugada del 9 de julio de 2017. También era de público conocimiento que él la celaba y que, un posible engaño pudo complicar la situación. Precisamente ese fue el móvil que se creyó verídico en un primer momento; la ira de Ojeda al enterarse de que ella le había sido infiel con uno de sus exparejas. El caso es que tanto la Fiscalía como la defensa han desestimado llamar a declarar a los exmaridos de Andrada, por lo cual es muy probable que esa versión no sea foco de atención.
Otro de los puntos que se tratarán durante los debates, será el posible intento de Andrada de dejar a su marido días antes del hecho sangriento. Pese a que Guadalupe estaba embarazada de su quinto hijo, ella sostiene que quería terminar con esa relación. Sin embargo, parece que las pericias pudieron constatar que él amenazó con quitarse la vida si ella lo dejaba. Como advertencia, se cortó las muñecas con un objeto filoso "para manipular la situación", según sostiene la defensa de la acusada, a cargo de María Filomena Noriega.