De esta manera, el próximo 12 de octubre, Día del Respeto a la Diversidad Cultural, que este año cae domingo, será la primera prueba del nuevo esquema. Resta definir si se trasladará al viernes 10 o al lunes 13 de octubre para generar un fin de semana largo.
Hasta ahora, la ley ya contemplaba el corrimiento de feriados que caen entre semana: los que coinciden con martes o miércoles se trasladan al lunes anterior, mientras que los que caen jueves o viernes pasan al lunes siguiente. El cambio oficial viene a llenar un vacío legal sobre los que coinciden con sábado o domingo.
El decreto destaca que la medida se dicta en el marco de las facultades otorgadas por la Constitución Nacional y respeta la interpretación de la Corte Suprema, que permite a los decretos reglamentarios precisar aspectos técnicos sin alterar el espíritu de la ley.
Reclamos del sector turístico
La decisión responde a reiterados pedidos del sector turístico y de autoridades provinciales y municipales, que alertaban por el impacto negativo de la falta de fines de semana largos en la actividad.
De hecho, con el calendario actual, tras el feriado del viernes 15 de agosto recién habría otro feriado largo a fines de noviembre, dejando un vacío que, según las cámaras del sector, afectaba de manera directa el movimiento económico en las provincias.
El turismo atraviesa un escenario difícil y se estima que este año cerrará con el mayor déficit en 25 años, superando incluso el registrado en 2017 bajo la gestión de Mauricio Macri. El turismo atraviesa un escenario difícil y se estima que este año cerrará con el mayor déficit en 25 años, superando incluso el registrado en 2017 bajo la gestión de Mauricio Macri.
La discusión sobre los feriados trasladables ya se había instalado a fines de 2024, cuando legisladores como Ana María Ianni y Martín Aveiro presentaron proyectos para redistribuir los días no laborables y darle previsibilidad al sector.
Ahora, con la oficialización del nuevo decreto, será la Jefatura de Gabinete la que defina los próximos pasos y reglamentaciones necesarias para su correcta aplicación.