Durante su alocución, el Obispo de Roma remarcó la necesidad de abandonar el camino de las armas y retomar la vía diplomática de forma urgente.
"Reitero mi oración y mi cercanía a todos aquellos que han perdido a seres queridos en los ataques", expresó León XIV, quien se mostró especialmente conmovido por el desplazamiento forzado de miles de personas.
En su mensaje, el Papa fue contundente al dirigirse a los líderes globales y a los actores involucrados en la contienda: "En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las personas de buena voluntad, hago un llamamiento a los responsables de este conflicto: ¡Alto el fuego!".
La crisis en el Líbano también ocupó un lugar central en la intervención papal, ante el escenario devastador que provocan los combates entre el ejército israelí y Hezbolá. Con cifras que indican cerca de un millón de desplazados internos y mil fallecidos en territorio libanés, el Pontífice instó a las autoridades a buscar soluciones duraderas que protejan a la población civil.
El líder de la Iglesia Católica cerró su mensaje con una advertencia sobre la inutilidad de la guerra como herramienta de resolución política, sentenciando que "la violencia jamás conducirá a la justicia, la estabilidad y la paz que anhelan los pueblos".
FUENTE: noticiasargentinas.com