La nueva normativa también elimina varias exigencias que hasta ahora demoraban el ingreso de los paquetes al país. Entre ellas, deja sin efecto la obligación de cumplir con determinadas normas técnicas locales, restricciones económicas, medidas antidumping y controles posteriores de distintos organismos.
La única excepción corresponde a los medicamentos para uso personal o familiar, que seguirán requiriendo la autorización previa de la ANMAT antes de ingresar al país.
La medida se suma al Decreto 604/2026, publicado semanas atrás, que modificó el régimen de importaciones por correo. Esa norma estableció que las compras de hasta US$400 quedan exentas del pago de derechos de importación y de la tasa de estadística, con un límite de cinco operaciones anuales por persona.
Antes de este cambio, la franquicia alcanzaba apenas los US$50 por envío, aunque permitía realizar hasta doce operaciones por año. Como parte del nuevo sistema, el operador postal deberá presentar una declaración aduanera antes del arribo del envío al país.
Una vez realizada esa gestión, el comprador dispondrá de 24 horas para confirmar o corregir la información cargada en la plataforma.
En caso de superar el límite de US$3.000 o exceder las tres unidades permitidas de un mismo producto, el envío pasará automáticamente al régimen general de importación y deberá abonar la totalidad de los tributos correspondientes.