Durante la instrucción, la fiscalía llevó adelante diversas medidas de prueba. Entre ellas, solicitó información a la Secretaría General de la Presidencia, analizó los manifiestos de pasajeros de los vuelos oficiales y revisó los registros de gastos de la Jefatura de Gabinete, incluyendo resúmenes de tarjetas corporativas.
De acuerdo con la resolución, Angeletti no integró formalmente la comitiva oficial, por lo que no requería una autorización administrativa específica. Según lo informado por la Secretaría General, su participación fue en carácter de invitada y “no implicó erogación alguna para el Estado Nacional”.
En relación con los gastos, la fiscalía constató que el alojamiento correspondió a habitaciones dobles sin costos adicionales por acompañantes, y que no se registraron viáticos ni gastos extra atribuibles a la esposa del funcionario. Los consumos detectados en tarjetas corporativas se limitaron a gastos del propio Adorni.
Con estos elementos, el juez concluyó que no existían pruebas suficientes para sostener la hipótesis de uso indebido de fondos públicos, lo que derivó en el archivo definitivo de la causa.