En este caso, por el momento quedan en claro dos cosas: primero, que Galván manipulaba un arma mortal que usó contra un menor de edad y segundo, que no tiró al aire para ahuyentar sino para hacer daño. Fue tal la consecuencia de su acto maléfico que una nena de 4 años agonizó durante varios días en la Terapia Intensiva del Hospital Rawson, hasta que le diagnosticaron muerte cerebral y posteriormente, su fallecimiento este lunes 2 de abril a las 8.30.
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Unos siete testigos lo señalaron como autor del disparo y no se le escapó el tiro, sino más bien que apuntó contra el tumulto que se había generado. Ese día, todo comenzó porque Galván discutió con un chico de 16 años, se fueron a las manos, la paliza que ambos se daban fue dura y un grupo de personas intervino, golpeando a Galván.
Leé: Siete testigos sostienen que Galván disparó contra la genteEntonces este hombre fue a su casa, sacó un arma de fabricación casera y disparó. Ese proyectil quedó alojado en la cabeza de la pequeña Evelyn, quien quedó en coma y luego fue declarada con muerte cerebral, horas antes de su deceso definitivo.