Según relató, la búsqueda la llevó a un espacio que sí le generó confianza: una escuela de equitación, donde su hijo se mostraba entusiasmado y feliz.
“Había algo que no encajaba. Y cuando algo no encaja, yo no empujo. Menos a alguien que todavía no tiene tres años. No me gusta forzar el ritmo de otro. Ni apurar una infancia. Y sin embargo…había un lugar al que sí quería ir“, dijo.
“Cada vez que veníamos acá, yo veía otra cosa en él. Una alegría tranquila. Un cuerpo presente. Un deseo real. Lo veía feliz cuando había caballos. Cuando podía tocar, esperar, observar”, destacó.
Y expresó: “Cuando el tiempo no corría. Y un día pensé: ‘¿Y si esta es su primera escuela?’ A veces la primera escuela no se busca. Aparece sola“.
La reacción de las redes ante la decisión de Calu Rivero
La decisión de Calu Rivero despertó un cruce en sus redes sociales: algunos usuarios que la apoyaron con la decisión y otros que cuestionaron su accionar.
“Tao es mágico”; “Sí, todo bien. ¿Y la lectoescritura?“; ”Aprende y conecta con la naturaleza de manera directa. Hermoso"; “Infancia y naturaleza, caballos y niños... la mejor combinación”; “Lo mismo aprenden en un jardín rodeado de otras realidades”, fueron algunos de los comentarios que dejaron los usuarios en la publicación.