Durante el ida y vuelta, Charlotte Caniggia involucró también a otros integrantes de la casa, como Cinzia y Ema, y recordó episodios anteriores en los que consideró que Sol había expuesto a sus compañeros. En ese sentido, hizo referencia al momento en el que la participante había cuestionado a Manu por su reacción ante la muerte de su mascota: "El día que expusiste a Manu, que lloraba de mentira por su perro muerto, sos una forra, jugás sucio y ojalá que te vayas vos por sucia, por sucia de m..., porque jugás feo y sos mala persona".
Como era de esperar, la respuesta de Sol Abraham no tardó en llegar y decidió contraatacar con fuertes declaraciones hacia Charlotte. La acusó de tener inseguridades y de mantener una actitud competitiva con otras mujeres de la casa. "A mí, Charlotte, me parecés una planta, me parecés aparte una mujer muy insegura, muy insegura, que compite con las mujeres y qué coincidencia con mujeres lindas. Sos una insegura, sos una insegura, por algo decís que afuera tampoco tenés amigas".
Lejos de calmarse, la discusión continuó con más reproches personales. Sol sostuvo que la personalidad de Charlotte estaba vinculada al conflicto permanente y lanzó una dura crítica: "Si buscamos tu nombre en el diccionario, aparece quilombo y bizarro, porque eso es lo que sos, quilombo, bizarro y grasa".
Ante esas palabras, Charlotte respondió defendiendo su forma de ser y cuestionó la imagen de su rival dentro del juego: "Yo soy transparente, nena, cosa que vos no sos. No sos transparente, no sos carismática y sos una fantasma, nena. Y ojalá te vayas por ensuciar a la gente, por sucia".
Finalmente, Sol Abraham volvió a insistir con sus acusaciones contra Charlotte Caniggia y cerró el enfrentamiento repitiendo que la veía como una persona insegura y envidiosa: "Envidiosa, es una envidiosa, insegura. Andá al psicólogo, andá al psicólogo. Envidiosa, insegura".
Así las coas, el tremendo cruce dejó nuevamente en evidencia el complejo clima que atraviesa la convivencia en Gran Hermano Generación Dorada, donde las diferencias personales, las estrategias de juego y la presión del encierro pueden transformar cualquier desacuerdo en una pelea de alto impacto frente a las cámaras.