El domingo por la noche, luego de la gala de eliminación, Furia fue convocada al confesionario por Gran Hermano. Minutos después, las cámaras la tomaron cuando salía completamente quebrada, secando sus lágrimas para disimular.
Furia salió llorando del confesionario y hay alarma por su salud
Juliana saldrá nuevamente de la casa para realizarse más chequeos médicos.