En este último programa del año para el Bailando 2023 (América), Luciano El Tirri se presentó en la pista del certamen para su coreografía de ritmos urbanos y estuvo acompañado por su novia Mimi, que se enfrentó sin filtro con la bailarina Fio Giménez.
Lo cierto es que conociendo el carácter picante de Mimi, Marcelo le consultó si estaba conforme con que sea pareja de baile de su novio. "Hay cositas de ella que no me cierran a veces, Luciano ya me está mirando medio raro, no la veo como una chica que le coquetea ni le está detrás, pero no me gustó algo que dijo en estos días que lo puede perjudicar”, contestó.
Y reveló: “Dijo que yo lo tengo muy cansado porque vivimos cabalgando y la verdad que no es así, capaz que contigo pero ensayando”. “Si Luciano no duerme a la noche y después viene cansado al ensayo, es obvio”, deslizó Fiorella manteniendo su postura.
Te puede interesar...
"¿Estas celosa?", retrucó Mimi y la bailarina indignada sentenció: "Yo no estoy celosa, por favor, es mi compañero de baile, pero lo necesito activo para baile".
Finalmente, la novia del Tirri decidió darle un consejo a Fiorella y concluyó: “Te juga en contra mi amor, el jurado te escucha diciendo que está cansado entonces no da que digas eso en cámara. Pero me cae bien, si”.
La estrambótica mascota de El Tirri que desconcertó a Marcelo Tinelli en el Bailando 2023: "Qué es esto"
Luciano 'El Tirri' desconcertó este miércoles al conductor Marcelo Tinelli en la pista del Bailando 2023 (América TV) al presentar a su mascota tecnológica, Chicho.
“Te quiero mostrar algo antes del baile. Algo nunca visto en la televisión argentina. Voy a mostrarles a ustedes el primer caniche robot real que los chinos llevan al supermercado”, dijo el primo de Tinelli.
Ahí se acercó Chicho y el presentador, asombrado, le preguntó: “¿Pero qué es esto? ¿Qué hace?”. “Chicho, paradito”, le indicó El Tirri al perro robot.
En ese momento el 'caniche robot' se quedó quieto. "Ataca, Chicho, ataca", gritó uno de los humoristas, pero el perro ya había dejado de funcionar.
"No andan las pilas, Marcelo", gritó otro de los comediantes. "El muertito está haciendo", lanzó otro. Ahí, aparecieron los responsables del robot y se lo llevaron. "Se retira Chicho", dijo Marcelo entre risas con los ojos llorosos.