Si hay un momento esperado por todos, ese es el de las ansiadas vacaciones tras un largo año de trabajo. Y vaya si lo fue para Hernán Drago, quien se lució durante todo el 2021 en Bienvenidos a bordo en la pantalla de El Trece, sumado a sus múltiples campañas de modelaje contratado por las más importante marcas. Y en ese plan está precisamente el modelo por estas horas junto a sus hijos y su nueva novia, la bailarina Verónica Paschiero.
El destino elegido fue México y sus paradisíacas playas donde, canje mediante, Hernán Drago está disfrutando de las arenas blancas, la palmeras y el mar Caribe.
Claro que además de tirarse panza arriba en las cómodas reposeras del resort de las playas de Tulúm en la Riviera Maya, Hernán Drago y los suyos salieron de excursión para conocer precisamente las famosísimas ruinas mexicanas. Y como no podía ser de otra manera, el modelo grabó parte del recorrido y lo compartió desde sus historias de Instagram.
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Extremadamente cuidadoso, hasta el momento Hernán Drago no mostrado a su nueva novia desde sus posteos, pero sí en la mayoría de ellos se lo ve en compañía de sus dos hijos, Lola y Luka. Y precisamente a ellos les dedicó unas palabras dignas de todo padre orgulloso y lleno de amor por sus hijos: "Estas imágenes me llenan el alma y el corazón. Qué feliz me siento de poder vivir la vida y este viaje con mis hijos que amo tanto".
El antes y después de Hernán Drago en fotos
Hernán Drago es uno de los modelos que más creció durante la pandemia del COVID-19 ya que se animó a trabajar de movida y encontró un lugar destacado en el programa de Guido Kaczka, Bienvenidos a Bordo.
Su boom mediático generó un sinfín de entrevistas para hablar de su historia de vida, de la separación y de un presunto romance con Alejandra Maglietti, primero, y con Celeste Muriega, después.
A los 45 años y convertido en uno de los hombres más lindos de la Argentina asegura que aprendió mucho de esa dura niñez. Modelo y revelación de Bienvenidos a bordo, este morocho de ojos verdes se convirtió en el preferido de las mujeres argentinas.
Aunque hoy cueste creerlo, en su infancia sufrió bullying por ser "gordito".
“A los 14, 15 me cansé de esa situación y decidí tomar el toro por las astas porque me estaba molestando no tanto esa situación de casi 20 kilos de más a esa edad, sino que estaba cambiando mi personalidad. Hoy con el diario del lunes debo decir que le debo mucho a esos años, a ese gordito que fui que me enseñó el respeto por la gente”, confesó.