El productor Carlos Rottemberg había señalado que el actor necesitaba “unos días de tiempo para la evaluación y recuperación en el sanatorio”, en un escenario que todavía mantenía expectativas de mejoría. Sin embargo, con el correr de los días el cuadro se fue agravando y el pronóstico se volvió reservado.
El diagnóstico confirmado fue un hematoma subdural, una condición que en adultos mayores puede generar aumento de presión intracraneal y complicaciones neurológicas severas.
Según contó Rottemberg, “hasta el miércoles respondía a algunos estímulos”, aunque luego advirtió que la situación se complicó rápidamente. “La cosa se fue complicando” y, en las últimas 48 horas, el cuadro ya era “lamentablemente previsible”, en palabras del productor, quien confirmó que la evolución dejó de responder a los tratamientos.