►Estado civil. En 1991 se casó con la empresaria Karina Rabolini, de quien se divorció en 1998 y con quien retomó su relación en 2003.►Hijos. Lorena (37), fruto de una relación con Margarita Rentería Beltrán. La reconoció forzado por un juicio de filiación. Tiene una nieta, Camila, que nació en 2013.►Hincha de: Boca.►Una película. “Por mi actividad diaria, hace mucho tiempo que no veo películas”.►Un libro. El arte de la guerra, de Sun Tzu.►Un cantante: Pimpinela.►Una ciudad: Mar del Plata.►Un ídolo: El papa Francisco.►Un referente político: Nelson Mandela.►Un prócer: José de San Martín.►Tres valores: Lealtad, perseverancia y humildad.Dos frases del debate"Detrás del cambio hay una gran mentira. Cuando se le saca el velo al cambio, aparece el libre mercado, la devaluación, el ajuste y el endeudamiento”“¿Si todavía no pudiste resolver el tema de los trapitos, vos creés que la gente va a creer que vas a poder resolver el tema del narcotráfico?”El peronista que “traspasa las puertas del cementerio”Los que conocen su meteórica carrera política aseguran que su peronismo atípico “traspasa las puertas del cementerio”, tal vez porque mientras otros murieron dentro del movimiento, él logró sobrevivir y hasta se permitió visitar a algunos que estaban presos. Así también explican cómo Daniel Scioli (58), que hace poco cumplió 18 años en la arena política, se inició como diputado nacional en 1997 con el menemismo, fue ministro de Turismo y Deporte de Adolfo Rodríguez Saá, atravesó esa efímera presidencia, continuó en el cargo con Eduardo Duhalde y llegó a ser vicepresidente de Néstor Kirchner. A lo que deben sumarse sus 8 años como gobernador de Buenos Aires. Tal vez el secreto esté en su capacidad de adaptación y en esa personalidad hiperquinética que necesita de la adrenalina como principal combustible. Su primer amor, la Gran Argentina, fue la lancha que lo llevó a ser campeón mundial de motonáutica 8 veces, en ella perdió el brazo derecho en un accidente, pero también lo condujo a Carlos Menem, que siendo presidente lo tentó con ser diputado por la Ciudad de Buenos Aires.Si se acostumbró a usar la prótesis (tiene dos, una para verano y otra para invierno), logró comer solo con un cuchillo-tenedor francés, si aprendió a escribir con la mano izquierda, a pocos debería sorprender que en medio de una doble campaña electoral, rindiera 9 materias y la tesis en sólo 7 meses, lo que le valió que tras un impasse de dos décadas, a los 58 años lo llamaran licenciado.Con ese botón de muestra, no debería causarles extrañeza que Daniel Scioli, después de afiliarse al peronismo a los 40 años, haya llegado a ser presidente del partido nacional en 2009 y 2014, y mucho menos que haya conseguido que el kirchnerismo, que no lo considera surgido de su cantera, lo haya ungido como sucesor de Cristina Fernández de Kirchner.