El escándalo Adorni escaló en las redes
Tras esa justificación, la explosión en la conversación digital fue inmediata, registrando un crecimiento exponencial en apenas 24 horas. El caso pasó de 135.000 menciones el 10 de junio a un récord de 323.146 el 11 de junio, movilizando a 191.000 usuarios únicos.
Este volumen superó cualquier polémica previa del funcionario, incluyendo la investigación por sus viajes a Nueva York y Punta del Este (284.000 menciones en marzo) o los cuestionamientos por sus propiedades.
El término “Adorni” se mantuvo en el puesto N°1 de lo más comentado en X (Twitter) por más de 24 horas, acompañado por etiquetas como “ARCA”, “Evasor”, “Inocencia Fiscal”, “Pendrive” y “Mintió”.
En cuanto a la calidad de las menciones: el 76,5% fueron negativas (oposición, periodistas y oficialistas desencantados); 14,2% neutrales (medios y agencias replicando la noticia); y solo el 9,3% positivas (militancia libertaria justificando).
El rechazo abrumador (76,5%) se concentró en la inconsistencia del discurso oficialista, inundando la red con memes sobre el “pendrive” y las criptomonedas. El escaso 9,3% de apoyo provino de núcleos duros que justificaron el ahorro informal como una “legítima defensa” ante la presión impositiva.
Adorni anuncia su presentación en el Senado
Por otro lado, en un intento por desviar la atención, Adorni utilizó sus redes para anunciar que en julio asistirá al Senado a presentar su informe de gestión. Sin embargo, la estrategia no funcionó: el posteo se llenó de críticas y expuso la preocupación oficialista por el cuestionamiento de partidarios de Milei.
Al desglosar las interacciones del posteo, se observa un fuerte descontento interno: 56% opositores y 21% oficialistas/propios (usuarios que defienden a Milei pero exigen la renuncia de Adorni, argumentando que su permanencia “esmerila” la figura presidencial).
Apareció un 15% de ironía y memes, con usuarios contrastando su pasar actual con tuits viejos de Adorni sobre deudas. Hubo un 8% de defensa orgánica, con cuentas alineadas al Gobierno denunciando una “operación política” y buscando polarizar con el kirchnerismo.