Gonzalo Molina tiene 21 años y ya piensa en Tokio. “Espero llegar de la mejor forma”, aseguró el corredor de BMX que quedó entre los mejores del mundo luego de su excelente performance. Pero no fue fácil lucirse en Río con el sin número de imposibilidades que tuvo; entre ellas mencionó un dato que quedará impreso en su listado de experiencias: en el entrenamiento previo se le rompieron las zapatillas valuadas en 10 mil pesos que no se consiguen en la provincia. “Tuve que pedir unas prestadas para poder competir”, dijo y comentó que le prestaron un par de un número menos. Es que el Chalo calza 44 y no es tal simple satisfacer su necesidad.
San Juan 8
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