Los resultados mostraron una fuerte aceptación:
- Tres de cada cuatro empleados no querían volver al esquema tradicional de cinco días.
- El 82% prefirió el nuevo formato tras finalizar el ensayo.
Para sostener el nivel de productividad, muchas compañías acortaron reuniones innecesarias, incorporaron herramientas digitales y reorganizaron procesos para optimizar tiempos.
Qué beneficios tuvo la reducción de la jornada laboral
Según los datos relevados durante el estudio, los principales efectos positivos fueron:
- Menos niveles de estrés.
- Mejoras en la salud mental.
- Un promedio de 38 minutos más de sueño por semana.
Además, varios participantes señalaron una mejor conciliación entre la vida laboral y personal.
No todos celebraron el experimento. El Instituto Económico Alemán planteó algunas objeciones.
Entre los puntos cuestionados se mencionaron:
- Participación voluntaria: quienes se sumaron al ensayo podrían haber estado más predispuestos a valorarlo positivamente.
- Impacto macroeconómico: reducir la jornada en un país que enfrenta escasez de mano de obra calificada —en parte por el envejecimiento de la población— podría generar efectos no deseados a largo plazo.
FUENTE: TN