Una regla básica es aclarar desde un inicio quién va a aportar qué en la casa. No importa qué tan sencillo te parezca este punto, pues en un futuro se ahorrarán grandes peleas con respecto al tema económico. Una gran idea es que saquen la proporción de lo que pagarán de acuerdo al sueldo de cada uno.
Cinco claves para una buena convivencia
Distribuir las tareas del hogar. Por ejemplo: uno cocina y el otro lava los platos.
Respetar el espacio del otro: estar viviendo con otra persona no significa que queramos compartir todo y en todo momento.
Cuando existan incompatibilidades, escuchar y buscar el consenso.
Si algo nos molesta, decirlo. No guardemos el enojo.
Expresar nuestros afectos a diario y disfrutar de la compañía fortalece el vínculo.
Cuando empezamos a conocer a alguien, atravesamos una etapa de enamoramiento, momento en el cual solo nos limitamos a ver los aspectos positivos del otro: idealización, reinando el amor, la tolerancia y la compresión.
“Ahora bien, debemos saber que si pensamos en convivir, vamos a atravesar otras etapas, donde también nos enfrentaremos con lo malo de su personalidad. Pero esto no es alarmante, porque si bien se compartirán desacuerdos y preocupaciones, también se compartirán nuevos proyectos en compañía”, enfatiza Álvarez.
FUENTE: TN