Cuando salimos a cenar y la comida llega primero para uno de los comensales, hay una regla no escrita: esperar. Sin embargo, aunque solemos decirle al otro que empiece sin culpa, cuando somos nosotros quienes recibimos el plato antes, preferimos no tocarlo. ¿Por qué esa diferencia? Un estudio internacional publicado en la revista Appetite reveló que, al comer, nos exigimos más a nosotros mismos que a los demás.
Por qué no comemos cuando nos sirven primero
Un estudio internacional publicado en la revista Appetite reveló que, al comer, nos exigimos más a nosotros mismos que a los demás.