El hallazgo científico se centró en el gen TUBB4B, que está relacionado con la codificación de microtúbulos, es decir, con las ramificaciones que le dan estructura a las células - entre ellas las neuronas - moldeándolas de una forma predeterminada. La variación en este pedazo del ADN se presenta hasta tres veces más en las personas que tiene a su mano izquierda como la predeterminante y es por eso que los científicos concluyeron que esta mutación podría jugar un rol importante en la zurdera.
El proyecto se realizó en el Reino Unido con la participación de más de 350.000 personas, de las cuales 40.000 eran zurdas. Así, los investigadores se propusieron encontrar "variantes raras" en los genes de los voluntarios para así relacionarlos con la predominancia de la mano izquierda.
La variación genética en el TUBB4B afecta a menos de 1% de la población e impulsa a la producción de algunas proteínas diferentes, lo que sería diferencial a la hora de decantarse por la preferencia entre los miembros zurdos o diestros. “Las asimetrías de anatomía y función a nivel poblacional surgen en el cerebro humano durante el desarrollo fetal”, señalaron los investigadores.
La mutación del gen TUBB4B no es la única que puede explicar el porqué de la predominancia de los miembros izquierdos en una persona. Ya la ciencia había encontrado otras variaciones genéticas y/o motivos comunes que podrían asociarse a este fenómeno.
Además, otros hallazgos entran en juego a la hora de dilucidar las razones de la zurdera. Por ejemplo, diversos estudios realizados a gemelos y a familias de zurdos demostrar una mayor heredabilidad de este rasgo particular.
Más allá de las variables genéticas, los componentes ambientales también suelen ser tomados en cuenta por la comunidad científica, ya que pueden tener una gran influencia en la definición de la lateralidad. El entorno que rodea al recién nacido y los procesos de aprendizaje pueden influir al menor, tal cómo fue el caso del reconocido tenista Rafael Nadal quién terminó por decantarse por su mano izquierda luego de que su tio - quien fuera su entrenador - le hiciera entrenar con la mano izquierda sostenidamente.
Investigadores neerlandeses también subrayaron que, si bien la tasa de zurdos puede variar entre el 2 y el 14% en diferentes regiones del mundo, se ha deducido que esta divergencia ”refleja el uso forzado de la mano derecha en algunas culturas”. Otro ejemplo de esto es España, donde históricamente se trataba de eliminar la zurdera de los niños, atándoles la mano hábil a la espalda, para que aprendieran a escribir con la derecha.
El último estudio publicado en la revista Nature Communications arroja más claridad sobre este fenómeno. Sin embargo, al día de hoy, cómo el ADN da lugar a la lateralidad y cómo se define nuestra preferencia a la hora de usar un lado u otro sigue siendo un misterio que la ciencia todavía no pudo resolver.