El momento central llegará a la 1:13 del viernes 28. Allí se producirá el máximo del eclipse y la Luna quedará prácticamente cubierta por la sombra terrestre, con apenas una pequeña porción iluminada.
La fase parcial terminará a las 2:52, mientras que el eclipse finalizará completamente a las 4:02.
Tres rituales simbólicos para el eclipse lunar
Más allá del fenómeno astronómico, el eclipse también suele ser asociado con distintos rituales y prácticas simbólicas vinculadas con la renovación, el cierre de ciclos y los deseos personales. No tienen respaldo científico, pero forman parte de las tradiciones que algunas personas eligen realizar durante estos eventos.
El ritual del laurel requiere tres hojas secas, un recipiente resistente al calor, una hoja de papel y una lapicera. Primero se escribe una intención económica concreta y positiva y luego se colocan las hojas encima. El conjunto puede quedar cerca de una ventana durante el eclipse y, una vez terminado, el laurel puede guardarse en la billetera o en un lugar relacionado con el trabajo. No es necesario quemarlo.
El ritual de las monedas y la canela se prepara con tres monedas, un pequeño recipiente y una pizca de canela. Las monedas se colocan dentro del recipiente y se espolvorea una pequeña cantidad de la especia sobre ellas. Durante unos minutos se visualiza una meta financiera específica, como conseguir trabajo, aumentar los ingresos, ahorrar o terminar de pagar una deuda. Después, las monedas pueden guardarse juntas en la billetera o dejarse a la vista en el hogar.
El ritual del vaso de agua apunta simbólicamente a dejar atrás aquello que genera preocupación antes de plantear nuevos objetivos. Se necesita un vaso con agua, una pizca de sal y un papel pequeño en el que se escribe aquello que se quiere soltar en relación con el dinero: miedo a no llegar a fin de mes, gastos impulsivos, desorganización o pensamientos negativos.
El papel se coloca debajo del vaso durante el eclipse. Al finalizar, se rompe y se desecha, mientras que el agua puede tirarse por el desagüe como parte del cierre simbólico.