Las almohadas acumulan con el uso diario una mezcla de sudor, aceites corporales, células muertas y residuos de productos capilares. Esto puede acortar la vida útil de la almohada y albergar también alérgenos. Por eso, una limpieza periódica es crucial.
Cómo hacer una limpieza correcta de las almohadas y cada cuánto hay que hacerlo
La limpieza de las almohadas debe realizarse al menos dos veces al año para evitar la acumulación de sudor y alérgenos.