Mary Flynn, investigadora de nutrición y fundadora de la Olive Oil Health Initiative en la Universidad de Brown, enfatiza que los nutrientes del aceite de oliva extra virgen tienen efectos beneficiosos sobre numerosas condiciones de salud, incluyendo enfermedades cardíacas y diabetes. Según Flynn, “No hay alimento ni medicina que pueda hacer lo que el aceite de oliva puede hacer”.
- Enfermedades Cardíacas: Durante un estudio de diez años con más de 12.000 personas en España, se descubrió que el riesgo de morir por enfermedades cardiovasculares era la mitad en aquellos que consumían una cucharada y media de aceite de oliva extra virgen diariamente.
- Cáncer de Mama: En un estudio donde 4.000 mujeres en España fueron asignadas aleatoriamente a seguir una forma de dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva extra virgen, las que consumieron el aceite notificaron las tasas más bajas de cáncer de mama durante el periodo de estudio de cinco años.
- Diabetes: Varios ensayos clínicos aleatorizados han documentado la capacidad del aceite para disminuir la glucosa en sangre, atribuyendo este efecto a la reducción del daño a las células productoras de insulina en el páncreas.
- Deterioro Cognitivo: Investigaciones en ratones y un pequeño ensayo clínico en personas con deterioro cognitivo leve han vinculado el consumo de aceite de oliva extra virgen con la eliminación de algunas placas amiloides y una mejora en la función cognitiva.
El aceite de oliva no solo es un alimento esencial en la dieta mediterránea por su perfil nutricional, sino también por sus extensos beneficios para la salud, corroborados por la investigación científica. Su capacidad para combatir enfermedades y mejorar la calidad de vida lo convierte en un verdadero oro líquido en la cocina saludable.
La historia del aceite de oliva es tan antigua como la civilización misma en muchas regiones del Mediterráneo. Tradicionalmente, los aceites eran extraídos usando agua caliente aplicada después de que la fruta había sido recogida y triturada, un proceso que lamentablemente dañaba algunos de los fenoles beneficiosos del aceite.
Sin embargo, la modernización de las técnicas de extracción ha llevado a un método que preserva mejor estos compuestos. En la era contemporánea, la utilización de centrifugadoras a temperaturas ambiente y sin solventes químicos permite producir aceite de oliva extra virgen que conserva todas sus propiedades saludables y organolépticas.
FUENTE: Infobae