El pasto recién cortado puede aprovecharse en diversas áreas del jardín.
1. El Mulching (Acolchado directo)
Consiste en dejar los recortes triturados directamente sobre el pasto tras el corte. Esto crea una capa que retiene la humedad del suelo, reduce la necesidad de riego y, al descomponerse, devuelve nitrógeno a la tierra, actuando como un fertilizante natural. Las capas no deben ser demasiado gruesas para evitar que se forme una costra impermeable que "asfixie" la hierba.
2. Compostaje
Debido a su alta carga de nitrógeno, el pasto debe mezclarse con materiales "marrones" (ricos en carbono) como hojas secas, paja o cartón para equilibrar la mezcla y evitar malos olores o una fermentación excesiva.
3. Abono Líquido
Solo tienes que sumergir los recortes de pasto en un balde o recipiente con agua y dejarlos reposar durante unas dos semanas. Los nutrientes se filtran al agua, creando un fertilizante líquido potente. Tras colar la mezcla, se debe diluir en agua antes de regar las plantas. Es importante tapar el recipiente para evitar la proliferación de mosquitos.
4. Acolchado para huerta, árboles
Utilizar el pasto seco como mantillo alrededor de hortalizas o árboles frutales ayuda a controlar las malas hierbas y mantiene la temperatura del suelo constante. Lo mejor es secar los recortes previamente antes de aplicarlos en capas gruesas para prevenir la aparición de hongos o procesos de pudrición.
Los recortes de pasto sirven para evitar la aparición de malas hierbas.
Advertencias a tener en cuenta sobre el pasto
- No se aconseja usar recortes de pasto que hayan sido tratados recientemente con herbicidas o pesticidas sintéticos, ya que estos químicos pueden dañar tus otras plantas o contaminar tus cultivos comestibles.
- Evitar usar recortes si el pasto ha espigado y tiene semillas, ya que podrías estar sembrando "maleza" involuntariamente en tu jardín y huerta.
FUENTE: DiarioUno