- Hacer el control y seguimiento periódico cuando el niño tenga alguna enfermedad, solicitando a los médicos que escriban un informe con las indicaciones de las medidas a tomar en la escuela por su condición, compartiendo esto con los docentes y profesionales de salud escolar.
- Avisar en la escuela si el niño toma alguna medicación y/o padece alguna enfermedad que requiriera de controles permanentes especiales en el horario escolar, así como indicaciones y alertas de cómo actuar y a quien comunicar cualquier anomalía o emergencias.
- Aportar a la escuela datos de situaciones de salud del alumno y/o la familia, que pudieran generar dificultades en su situación personal y, por lo tanto, en sus aprendizajes (enfermedades personales y/o familiares, situaciones emocionales difíciles por las que pase el alumno y su familia, etc).
- Mantener una comunicación constante con la escuela y sus referentes.
- Brindar una alimentación saludable en la casa, con desayunos imprescindibles. Generar acuerdos con qué, cómo y cuándo se comerá en la escuela y en la casa; y explicar la importancia de la adecuada alimentación para el aprendizaje.
La salud emocional, otro pilar fundamental para un año escolar exitoso
Una parte importante de la salud y el bienestar general de un niño es la salud mental, que abarca el bienestar emocional y conductual de un niño. Afecta la forma en que piensa, siente y se comporta, así como la forma en que se relaciona con los demás, lidia con el estrés y toma decisiones saludables.
Para mantener a los chicos sanos, es importante que se preparen para el año escolar. (Foto: Adobe Stock)
“Preparar a nuestros hijos para que tomen conciencia sobre su propia salud emocional y la de los demás es importante”, plantea Emily Smith, médica de familia en McLaren Greater Lansing Primary Care - Okemos.
“Es necesario hablar sobre las cosas que nos hacen sentir incómodos o vulnerables con nuestros hijos. Entonces pueden aprender que sentirse ansiosos, preocupados, tristes o enojados no es necesariamente algo malo, sino parte de la experiencia humana. Por lo tanto, comiencen a hablar con sus hijos todos los días. Pregúnteles cómo están y pregúnteles qué los hizo sentir especiales hoy”, concluyó.
FUENTE: TN