Pero Arruabarrena, en sintonía con lo que declaró anoche en el estadio Mario Alberto Kempes, tras la goleada, le pidió un voto de confianza con la convicción de que se considera apto para revertir el mal momento deportivo de Boca.Esa postura del técnico y la consulta previa que Angelici había hecho con los referentes de plantel terminaron de torcer la voluntad inicial del dirigente, según relataron a Télam fuentes de la CD. El arquero Agustín Orión, el defensor Daniel Díaz, el mediocampista Fernando Gago y el delantero Carlos Tevez le aseguraron por teléfono al presidente que el plantel respalda absolutamente al DT campeón de la liga de Primera División y la Copa Argentina el semestre pasado. En la reunión que mantuvieron a solas, Angelici le planteó también al Vasco que la mayoría de los miembros de la CD le retiró el apoyo y que la decisión de extenderle el crédito fue prácticamente una determinación presidencial.Mientras transcurría el cónclave, el grupo de la barrabrava, “La 12”, llegó a las inmediaciones del predio después del viaje a Córdoba y si bien en un principio se especuló que esperaban al entrenador para dialogar, el contacto finalmente no se produjo. La continuidad de Arruabarrena, de plazo incierto, se confirmó en medio de una ola de rumores con nombres de eventuales reemplazantes. Algunos de ellos lógicos, como Martín Palermo y Guillermo Barros Schelotto; otros quiméricos como Marcelo Bielsa y otros sorpresivos como Diego Cocca. Por lo pronto, el Vasco se sentará en el banco de suplentes el domingo con la certeza de que solo extenderá su permanencia en el cargo con una victoria ante los tucumanos; caso contrario, su situación será prácticamente insostenible.