Sin embargo, debido a la persistencia del shock cardiogénico, a las 24 horas de la primera angioplastia se decidió realizar una segunda intervención, esta vez sobre la arteria coronaria derecha. El procedimiento se llevó a cabo con éxito, mejorando de forma marcada los parámetros hemodinámicos y permitiendo que la paciente despertara 24 horas después. Esta evolución fue determinante para alcanzar un alta médica temprana, un resultado excepcional para un cuadro tan severo.
Tras las intervenciones, la paciente continuó su recuperación en Unidad Coronaria, donde recibió medicación específica, soporte hemodinámico y monitoreo permanente. El trabajo articulado entre cardiólogos, enfermería y personal de apoyo fue clave para sostener cada paso del tratamiento.
El Dr. Marcos Masano remarcó un mensaje central para la comunidad: “Consultar a tiempo salva vidas. El diagnóstico temprano y la rápida intervención permiten limitar el daño y reducir el riesgo. Además, el rol del primer contacto en Guardia es decisivo: un RCP bien realizado puede revertir un paro cardiorrespiratorio”.
Asimismo, destacó el rol de la institución: “Contamos con todos los recursos para actuar rápido. Esto es posible gracias a una estructura que nos permite diagnosticar y tratar a pacientes de alto riesgo de manera inmediata”.
La historia de esta paciente es una muestra del valor del trabajo coordinado, de la preparación constante y del compromiso con la salud de cada persona que ingresa a la institución.
Desde la Clínica Santa Clara San Juan agradecieron a la Dirección, encabezada por el Dr. Alejandro Mattar, y a la Gerencia, por su acompañamiento permanente. Y extendieron un especial reconocimiento a todo el equipo médico, de enfermería y personal de apoyo, cuyo profesionalismo y dedicación hicieron posible este resultado.