Sin embargo, Quiroga entiende que la aplicación de esta medida no traerá problemas significativos para los propietarios de negocios sino para los clientes, dada la cantidad de tarjetas, sea de débito o crédito, que circulan con un chip incorporado. En este sentido, mencionó a modo de ejemplo que los plásticos que emite Banco Nación, quien tiene bajo su órbita el pago de planes sociales y otros beneficios, tales como jubilaciones, solo pueden ser usados leyendo la banda magnética.
En cuanto a costos, aquel comerciante que deba adaptarse para cumplir con esta normativa deberá pensar en un desembolso cercano a los $40.000, el cual puede descender en algunos casos con promociones a $30.000, e incluso la posibilidad de abonarlo en seis cuotas sin interés. Esto es lo que vale actualmente un lector con velocidad de hasta 4G. En tanto, un dispositivo denominado "mini", que demanda obligatoriamente el uso de un teléfono celular de forma conjunta, oscila entre los $1.500 y $3.000.
Cabe destacar que, la Secretaría de Comercio prevé un plazo de adecuación de entre 90 y 180 días, a pesar que esto no asegura que no haya impedimentos tecnológicos para la implementación.
Tipos de lectores de pago, disponibles en el mercado
- Tradicionales: la tarjeta se lee pasándola por la banda magnética
- Inalámbricos sin lectura de chip: igual que el anterior, con la diferencia que no necesita estar conectado para operar
- Inalámbricos con lectura de chip: son los que serán necesarios usar con esta nueva reglamentación
- Inalámbricos en versión miniatura: requieren el uso de forma paralela de un teléfono para operar.