El nuevo esquema, denominado Programa G50, buscará expandir la visión minera sobre las 38.000 hectáreas de la concesión:
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Corto plazo (24 a 36 meses): Acelerará la evaluación de los recursos remanentes actuales para sumar onzas de oro rápidamente al perfil productivo de la mina.
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Largo plazo: Avanzará en el desarrollo intensivo de sectores inexplorados del distrito con alto potencial aurífero y de metales industriales.
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Objetivo estratégico: Reponer reservas, generar divisas y sostener el empleo local durante las próximas décadas, pasando de ver a Gualcamayo como una mina individual a un distrito integrado.
"Gualcamayo dejó de ser una operación en declive para convertirse en un distrito minero con futuro. El primer RIGI nos permitió asegurar la viabilidad de Carbonatos Profundos; este segundo proyecto apunta a consolidar una plataforma de crecimiento de largo plazo, con más exploración y más oportunidades para San Juan", afirmó Gabriel Corvo, gerente general de Minas Argentinas.
El renacer de un yacimiento
Desde la llegada de AISA Group a la conducción de Gualcamayo en 2023, el holding familiar de origen español ha impulsado el saneamiento financiero, la continuidad operativa y la recategorización de recursos. Actualmente, la operación cuenta con 7,1 millones de onzas de oro en recursos y 4,9 millones de onzas en reservas certificadas bajo estándares internacionales.
Retamero destacó las condiciones locales para dar luz verde a este desembolso millonario: "El RIGI es una herramienta clave para transformar potencial geológico en inversión real. Gualcamayo demuestra que una mina que parecía llegar al final puede renacer si hay visión, equipo, parámetros macroeconómicos estables y seguridad jurídica".