“Nunca trabajé de recepcionista”, cuenta. “Yo soy bailarina profesional y daba clases, nunca había trabajado en nada que tuviera que ver con atención al público ni en ningún otro trabajo. Solamente daba clases. Desde siempre, desde que tengo 17 años”.
El cambio de rumbo llegó cuando se abrió la búsqueda para incorporar a una mujer trans al equipo de recepción. Allí fue clave la intervención de una organización que acompaña a la comunidad trans en todo el país.
El rol de ATTTA en su llegada
“Estoy en una asociación que se llama ATTTA, que trabaja con los derechos de las personas trans de toda la Argentina”, explica Jazmín. Fue a través de la referente local de la organización, que surgió la oportunidad de ingresar a la estética.
“Gracias a Vero Araya yo tuve contacto con las chicas, porque las chicas buscaban a una mujer trans específicamente para incorporarla, y me pareció fabulosa la idea”, recuerda. La propuesta llegó en un momento en el que buscaba estabilidad y nuevas experiencias laborales.
“Fue un desafío para mí”
El ingreso a la estética significó para Jazmín un desafío personal.
“Fue un desafío, porque como te digo, nunca trabajé de otras cosas, solamente estaba bailando”, relata. Sin embargo, encontró un equipo dispuesto a acompañarla en este proceso de adaptación.
“A la vez me recibieron súper bien. Yo no sabía nada y me ayudaron a aprender, todos los días algo distinto. Yo venía de un mundo completamente diferente”.
Un espacio de respeto y crecimiento
Hoy, Jazmín se mueve con naturalidad entre turnos, consultas y la dinámica diaria de un centro estético que recibe a mujeres, hombres y disidencias. La visibilidad de su presencia en un espacio de atención al público también es una señal de avance y representación en la provincia.
“Es un lugar donde me siento respetada, cómoda y segura. Nunca tuve un mal trato, ni de mis compañeras ni de los clientes”, asegura.
Identidad, trabajo y Orgullo
En el marco de la Semana del Orgullo, su historia refleja una realidad compartida por muchas personas trans: la dificultad de acceder a un empleo formal y la importancia de los espacios que apuestan por la inclusión.
“Para mí este trabajo significó un cambio enorme. Poder estar acá, sentirme útil, sentirme parte… eso para una persona trans es muy importante”, dice con emoción.
“Yo creo que todas las personas trans deberíamos tener estas oportunidades. No pedimos más que poder trabajar, ser respetadas y vivir tranquilas”.
Embed - Jazmín Escudero: de bailarina a recepcionista y referente de inclusión laboral trans