Ganancias, el nudo de la negociación
La discusión se concentra en el artículo del dictamen que propone una reducción de las alícuotas del Impuesto a las Ganancias para sociedades. La Casa Rosada sostiene que el impacto fiscal se compensará con mayor actividad económica y que el efecto más significativo se sentirá recién en los próximos años.
Las provincias, en cambio, advierten que la caída de ingresos se registraría a partir de este año. Al tratarse de un tributo coparticipable, los gobernadores sostienen que la baja afectaría de lleno a las arcas provinciales, con estimaciones cercanas a los $1,9 billones.
Ese número se convirtió en el principal argumento para exigir cambios en la redacción del artículo o compensaciones con la coparticipación de otros gravámenes, como el Impuesto al Cheque. También explica por qué la negociación quedó empantanada durante los últimos días.
El mapa de los gobernadores dialoguistas
Dentro del grupo de mandatarios provinciales que mantienen diálogo con el Gobierno nacional conviven posiciones distintas. Un primer sector acepta discutir la baja de Ganancias, pero plantea aplicarla de manera escalonada para amortiguar el impacto fiscal.
Un segundo grupo reclama una compensación económica explícita a cambio de acompañar ese punto del proyecto, aun cuando ya anticipó que apoyará la reforma laboral en general.
El tercer sector rechaza cualquier rebaja de impuestos coparticipables y advierte que las cuentas provinciales están al límite, sin margen para absorber una nueva caída de ingresos.
La estrategia de Balcarce 50 apunta a evitar que la discusión se convierta en una negociación abierta por los fondos antes de la votación. Por eso, el Gobierno plantea debatir eventuales compensaciones recién después de contar con los votos necesarios.