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"Aunque estemos en pleno invierno, hay que tener una entrada de oxígeno en el hogar"

Lo dijo el jefe de Medicina Sanitaria, Roque Elizondo, quien advirtió que "el que se sienta con la cabeza abombada", tiene que salir de la casa y ventilar.

Luego de la triple tragedia en un departamento de Capital, donde murieron tres personas por inhalación de monóxido de carbono, el jefe de Medicina Sanitaria, Roque Elizondo, volvió a advertir a los sanjuaninos sobre los riesgos de no ventilar el hogar, aunque haga mucho frío.

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"El monóxido de carbono es un gas tóxico que no se ve, no se siente, no irrita. Es difícil la apreciación a simple vista. Cuando hay una perdida de monóxido es muy difícil advertirlo. Hay que verificar la llama y debe estar azul. Si nosotros encendemos la calefacción con brasero hay que recordar que ese brasero se enciende en el exterior y luego, cuando verifiquemos que las llamas sean azueles, ingresarlo. Nunca tener braseros en habitación", señaló en Primera Edición de Noticias.

En este contexto, aseguró que lo mejor es, siempre, tener una ventilación permanente porque eso salva vidas. "Por más de que estemos en pleno julio, tenemos que tener la precaución de tener entrada de oxígeno en el hogar", dijo.

A esto le añadió otra explicación: "Cuando estamos en un hogar donde el monóxido de carbono ha invadido y ha sobrepasado la cantidad de oxígeno, la gente manifiesta que se siente con "la cabeza abombada" y es verdad. Esto es porque empieza a faltar el oxígeno a nivel cerebral y por eso siente dolor de cabeza diferente", expresó. En ese caso hay que salir al exterior de la vivienda y ventilar la casa.

Otra de las características de la intoxicación es el decaimiento extremo. "La gente manifiesta que se siente decaída con poca fuerza, pero lo atribuye a que, como es de noche quiere descansar. Es por eso que la gente se acuesta. Lamentablemente si estamos en un lugar con monóxido vamos a tener los resultados que tuvimos ayer", aseguró.