Minutos después, los uniformados se dirigieron al domicilio donde residiría el pequeño, ubicado a unos 300 metros del lugar del hallazgo. Allí encontraron a su hermano de 10 años, quien también se encontraba solo.
Según trascendió, el niño mayor manifestó que ambos estaban sin compañía de adultos y que desconocía cuándo regresaría su madre, estimando que podría hacerlo recién cerca del mediodía. Ante la gravedad del cuadro, ambos menores fueron asistidos por personal especializado, mientras se activaron los protocolos correspondientes para su protección.
En el procedimiento intervino personal de la línea 102, Asesoría de Menores, la división Búsqueda y Rescate de Personas de la Policía y la UFI Genérica, que quedó a cargo de la investigación bajo la órbita del fiscal Adrián Riveros.
Por estas horas, las autoridades trabajan para dar con los padres y determinar las responsabilidades legales correspondientes, en un caso que generó preocupación por la situación de vulnerabilidad en la que fueron encontrados los niños.