El juez resolvió que el imputado continúe el proceso en libertad, con la obligación de no entorpecer la investigación, y dispuso la prohibición de acercamiento y de contacto con la denunciante. Además, fijó un plazo de investigación de tres meses.
Según la denuncia, el episodio habría ocurrido en un complejo de departamentos de Rivadavia. La relación entre ambos había finalizado meses antes, aunque mantenían contacto, y durante el vínculo se habrían registrado situaciones de violencia verbal.
El hecho denunciado se habría producido una noche de octubre, cuando la mujer se dirigió al domicilio del acusado para asistirlo por una supuesta lesión. En ese contexto, habría sido increpada y luego agredida físicamente en las escaleras del consorcio, donde fue empujada en varias oportunidades, golpeándose contra los escalones y el piso de la planta baja.
La denunciante también manifestó que fue tomada del cuello, reducida por la fuerza y que le arrebataron el teléfono celular cuando intentaba comunicarse con el 911. De acuerdo a la presentación judicial, fue el propio imputado quien dio aviso a la Policía, señalando que mantenía un conflicto con su expareja.
En el lugar intervino personal policial y judicial, se labraron las actuaciones correspondientes y se dio intervención a la fiscalía. Vecinos del complejo habrían presenciado la situación y podrían aportar testimonio, al igual que registros de cámaras de seguridad, que serán incorporados a la investigación.