Una de las pruebas más sustanciales que la defensa espera que llegue del país trasandino, es la sentencia que recibió hace unos años por la misma causa que le iniciaron aquí en el país. De la Fuente explicó que el presunto delito que se le endilgó en aquel momento, fue en la línea temporal en la que Ottenhsimer tenía 16 o 17 años y la supuesta víctima 6 o 7. En ese momento, la Justicia chilena entendió que era inocente de la acusación y lo sobreseyó.
Ahora la madre de la presunta víctima radicó la denuncia en San Juan y se trataría del mismo hecho que se le imputó aquella vez. Es por esto que la defensa espera que Flores desestime el caso, una vez que tenga la sentencia anterior en mano.
Otra de las pruebas que busca presentar la defensa es un libro que escribió la presunta víctima, como parte de su terapia, en la que, según el abogado, escribió que a los 3 años fue abusado sexualmente. De esta manera, no se condice la edad en la que se imputaron aquella vez los hechos a la manifestación del niño en el escrito. Además, en el año en el que habría ocurrido el delito -cuando la víctima tenía entre 6 y 7 años- no viajó hacia Chile por un periodo de tiempo. Este último es uno de los datos que buscarán cotejar con las fechas.
Se espera que en los próximos días el juez lo llame a indagatoria y, en este contexto, Ottenhsimer asistiría al Segundo Juzgado de Instrucción y declararía su versión de los hechos, bajo la imputación de abuso sexual simple agravado por el daño psicológico del menor. Mientras tanto, está alojado en la Central de Policía a la espera de que el magistrado, luego de la declaración, decida o no trasladarlo al Servicio Penitenciario Provincial.