Caso Turcumán
Viernes 03 de Agosto de 2018

El infierno de Moya: una infancia con carencias afectivas y la angustia por la muerte de Alfredo

Esos fueron los dos puntos que se remarcaron en el informe psicológico al que tuvo acceso sanjuan8.com, sumado al alto nivel de empatía. En esta nota, todos los detalles.

/// Por María Eugenia Vega

Que Claudia Moya le asestó una puñalada que le causó la muerte a su marido Alfredo Turcumán, no está en duda. Lo que se ha puesto de manifiesto en este juicio fue la razón y la circunstancia en la que se produjo ese episodio. En este embrollo, que se develó en el histórico juicio en su contra por homicidio agravado por el vínculo, que realiza la sala III en Tribunales, se reveló el informe psicológico de la acusada, que podría echar luz a las causas que llevaron a este desenlace. Angustia, empatía y una infancia carente de afecto, las características que más resaltan en el informe completo al que tuvo acceso sanjuan8.com.




De las entrevistas que realizó la imputada, mientras estuvo detenida en el Penal, la psicóloga Claudia Tamagnini, quien declaró este jueves ante Eugenio Barbera, Maximiliano Blejman y Ernesto Kerman, concluyó que Claudia mantuvo un tono emocional estable a lo largo del proceso: "Tuvo una actitud colaborativa y una predisposición ante las tareas que se le imponían", informó ante la Justicia. También, transmitió la presencia de una "intensa angustia en relación al estado de sus hijas", en especial de la mayor, con la que no tiene contacto por decisión de Julio Olmedo, su expareja, quien intentó devastarla en el juicio con un duro testimonio. Esta angustia que reviste Moya es por no saber cómo están atravesando el duelo por la muerte de su padre. Precisamente, aunque parezca increíble, la psicóloga aseguró en su informe que ella también presentó "elevados índices de angustia, de carácter genuino, por su estado de duelo", es decir que ha sufrido por la muerte de su esposo. Además, mostró altos niveles de incertidumbre por su situación.





"Claudia Antonella Moya es una persona que presenta niveles óptimos de empatía: puede dirigirse en forma adecuada al mundo externo, teniendo en cuenta las personas que la rodean, pudiendo establecer buenos contactos con los otros. Pudiendo desarrollar la capacidad empática y amistosa". (Textual del informe).



Otro de los aspectos que llamó la atención y podría responder preguntas sobre la razón de ciertos comportamientos de Claudia, fue su infancia. Para la profesional hubo una carencia afectiva marcada que determinó su personalidad.


Leé: lo que dijo el psiquiatra sobre la personalidad de ambos como pareja

Por estos puntos, que parecen cruciales para el desarrollo del alegato de la defensa, hay una luz de esperanza para Moya en su destino. Lo que comenzó como un camino trazado hacia la perpetua, por la calificación del caso, dejó dudas y obligó a la Fiscalía a ser cautos a la hora de expresar conclusiones. Ahora, que comienza a correr el tiempo para que las partes presenten sus posturas, la querella afina el lápiz para dejar constancia de la culpabilidad de la imputada y la parte defensiva agarra el marcador para resaltar lo que no se dijo de la joven al comienzo del proceso de investigación.


Leé: Las heridas de Alfredo y los moretones de Moya, las marcas de una relación dolorosa


La lectura de los alegatos, previo a la sentencia, se leerán este miércoles desde las 9.30.

Leé todas las notas sobre el juicio

Comentarios