En el lugar, había una Toyota Hilux que tenía unas patentes que correspondían a una camioneta de similar marca y modelo, cuyo propietario y titular, radicado en la localidad de Pilar, en Buenos Aires, demostró al ser contactado que su vehículo actualmente está en su poder.
Los efectivos lograron establecer que el número de chasis, motor, stickers de seguridad y números de la Chapa de Acetato (donde se encuentran gravados los datos originales del rodado), se encontraban completamente adulterados.
Sumado a esto, durante la inspección en las instalaciones del taller, detectaron varios motores de autos, entre los que había uno que corresponde a un Volkswagen Gol con pedido de secuestro por el delito de robo de automotor, desde Mendoza. Por esto, secuestraron este motor y otros 10 más, para establecer sus procedencias.
En tanto que Fernández quedó detenido y se dispuso la clausura preventiva del taller, quedando bajo custodia policial y toda la maquinaria utilizada en calidad de secuestro en el depósito judicial. Intervino personal de la UFI Delitos Contra la Propiedad.