San Juan 8 > Ovación

Pasión adolescente

La Promoción 2013 de la Escuela San Ezequiel Moreno se juntó con Ovación para palpitar el gran acontecimiento que tendrá el fútbol de Santa Fe el próximo 2 de junio.

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Bendita tu eres. Antonella se encargó de juntarlos a todos pero las mujeres prefirieron el anonimato.

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Cada hora se vive a pleno, como los últimos momentos de una época que no volverá en las aulas de una escuela que los trae desde pequeños.

Los chicos de 5º año de San Ezequiel Moreno también palpitan a mil la llega de un nuevo clásico, el último antes de otro paréntesis por el inminente descenso de Unión a la Primera “B” Nacional.

El mal clima no los amilanó para juntarse en la Plaza Constituyentes con Ovación y expresar el sentimiento por su divisa.

“Los días antes del clásico se están palpitando en los salones, en los pasillos hasta en los recreos, ahora se vive más que nunca ya que Unión al estar al borde del descenso y varios hinchas de Colón sueñan llegar más alto consiguiendo la victoria”, aporta Federico.

Las sonrisas afloran y empiezan las gastadas mientras se despliegan las camisetas más importantes de la ciudad. “En el aula de quinto año se vive con todo, los nervios, la ansiedad, la emoción de lo que se viene. Claro que no estamos solos, porque algunos profesores se encuentran igual que nosotros, unos más hinchas que otros pero siempre compartiendo sus expectativas a lo que va a ser la fecha 16 del torneo Final”; apunta Luciano.

Transitar el último año juntos para este grupo se ha transformado en una unión permanente, pues independientemente que empiezan a pesar las pruebas y las lecciones, todos esperan ansiosos la llegada del fin de semana para juntarse en distintos lugares y prorrogar todos esos lazos que traen desde hace muchos años.

El futuro los encontrará en distintos lugares, pero siempre aferrados a esa amistad que supieron forjar en la escuela Niño Jesús Agustinos Recoletos (nivel primario) y desde hace cinco años en la San Ezequiel Moreno (nivel secundario).

“El amor por los colores y las diferencias de este grupo de amigos no deja de lado la amistad, transcurriendo esta última etapa del secundario ahora más que nunca juntos”, dice emocionado Ignacio.

Los colonistas ganan por goleada en 5º año de acuerdo a cómo está pintado el corazón de estos adolescentes.

Pero los Tatengues se hacen sentir por su fidelidad al club que aprendieron a querer desde muy pequeños.

Los cánticos se suceden pero la paz reina. Todos quieren que sea una fiesta y que nunca se termine este tiempo juntos viviendo acontecimientos inolvidables.

Al Chino Sandona (hermano de Agustín, jugador de la institución rojiblanca) le sobran motivos para sentirse orgulloso. Claro que siempre no puede aguantar las embestidas de tantos compañeros aferrados a otros colores. Los chicos sueltan risas, empiezan a fluir las anécdotas y se viene Bariloche. “Allá estará la camiseta de Colón”, tira Ezequiel y el resto se prende. “La de Unión no faltará”, contestan del otro lado.

Si todos entendieran como estos adolescentes que es un mero partido de fútbol, donde existen tres resultados posibles, indudablemente la capacidad para pensar que se puede jugar con público y transformarlo en una fiesta no quedaría en un simple recuerdo.

“Se tiene que jugar con ambas hinchadas”, sostienen todos, porque es patrimonio de la ciudad y debe cuidarse siempre. Vendrá el día después, los cánticos y gastadas, pero este grupo de amigos seguirá más unido que nunca.