El otro pilar que destacó fue la aprobación de la ley de Inocencia Fiscal, a la que definió como una de las normas “más importantes de los últimos cien años”.
El Presidente argumentó que la legislación viene a corregir una anomalía del sistema tributario argentino: la inversión del principio de inocencia. “En materia impositiva, todos éramos culpables hasta demostrar lo contrario”, explicó. A su juicio, esa lógica implicaba una violación a garantías constitucionales básicas y reflejaba un nivel de “perversión” por parte de la dirigencia política.
Con esta nueva ley, el Gobierno busca redefinir el vínculo entre el Estado y los contribuyentes. La iniciativa introduce cambios en el Régimen Penal Tributario, simplifica la declaración del Impuesto a las Ganancias y modifica los mecanismos de fiscalización.
Milei defendió especialmente el nuevo esquema para quienes adhieran al régimen simplificado: aseguró que ya no se controlará la variación patrimonial y que los impuestos se calcularán exclusivamente sobre los ingresos declarados. “Eso abre la puerta para que muchos argentinos puedan usar sus ahorros y volcarlos al mercado de capitales”, sostuvo, en alusión a los llamados “dólares del colchón”.
El proyecto fue elaborado por un equipo técnico y político que integraron, entre otros, Santiago Caputo, Juan Pazo, María Ibarzabal, Luis Caputo y Silvina Rivarola.
En el plano legislativo, el oficialismo logró una aprobación holgada: el Presupuesto 2026 obtuvo 46 votos a favor en general y superó sin sobresaltos la votación en particular, incluso en capítulos cuestionados por la oposición, como el referido a educación.
De cara a lo que viene, Milei adelantó que, con el presupuesto aprobado, el Gobierno avanzará en una reforma tributaria integral, en el endurecimiento de penas del Código Penal y en una agenda de reformas estructurales que incluirá modernización laboral y cambios regulatorios.
El objetivo final, reiteró, es convertir a la Argentina en “el país más libre del mundo”, con políticas basadas —según sus palabras— en valores morales y en el respeto irrestricto a la propiedad y la libertad individual.